Marcos Palomo García

Marcos Palomo García

Biografía

Nacido en Luarca, Asturias, pero vallisoletano desde que tengo uso de razón. De mi infancia sólo cabe reseñar que pertenecía a un grupo de scouts y a un club de montaña, motivos ambos que me fueron conduciendo por el camino de los estudios relacionados con el medio ambiente. Estudié Ingeniería Técnica Forestal en los noventa, y en la actualidad estoy cursando el grado de Ciencias Ambientales por la UNED.
Después de varios trabajos, en 2000 fui contratado como ingeniero técnico para llevar a cabo un proyecto LIFE en una reserva natural en la provincia de Valladolid; esta labor me ocupó durante diez años, y después de aprobar unas oposiciones, en 2011 me incorporé como funcionario de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Entre mis aficiones están la montaña y el campo, y la percusión. También viajar en furgoneta.

Motivación

Creo que dentro de la Administración pública deben mejorar muchos aspectos para que se convierta en garante de prestación de servicios y de respeto a la legalidad.
Los cargos denominados "de confianza" sólo son de confianza para el político que gobierna, pero no para garantizar la actuación transparente.
La Administración debe esforzarse en conseguir esa transparencia frente a la ciudadanía, objetividad para con sus propios trabajadores, y eficiencia en la gestión de sus recursos.
Los presupuestos deberían ser participados, la normativa más sencilla para las personas que acuden a una ventanilla a realizar cualquier trámite, y los criterios de horarios y accesibilidad en general, mucho más abiertos para permitir el acceso tanto a la información, como ejercer el derecho de participación de la cuidadanía.
La administración debe regenerarse, tanto de puertas hacia dentro como de cara al exterior, tanto en su funcionamiento interno como en los canales y métodos para llegar a las personas que acuden a ella.
Y ya como tema un poco más propio de mi curriculum y experiencia, creo que el medio ambiente debe pasar a un plano más importante en todas nuestras actuaciones, tanto desde el ámbito legislativo y de las regulaciones, como en el práctico y en el diseño de políticas. Perseguir las actividades que lo degradan, no permitirlas, ni ampararlas, desde los poderes públicos; también la promoción real de hábitos de vida más compatibles con el medio ambiente