María Begoña Bilbao Gastelu

María Begoña Bilbao Gastelu

Biografía

Me llamo Mª Begoña Bilbao Gastelu y como indica mi nombre soy mujer, además soy madre. Soy una de tantas madres que tienen a sus hijos en países extranjeros, comiendo el duro pan del exilio, de la inmigración y del desarraigo.
En cuanto a mi formación, soy Licenciada en Derecho y mi desempeño laboral ha transcurrido primero en el ámbito de las PYMES y en los últimos tiempos en la Administración de Justicia. Por ello tengo conocimiento, tanto del sector privado más creador de empleo, como del servicio público denostado injustamente.
Aunque resido en Bilbao soy bermeana, y el haber sido educada en una familia de la villa marinera ha proporcionado a mi carácter la dureza y resistencia necesarias para no dejarse vencer por la adversidad. Este origen ha hecho también de mí una euskaldun comprometida con su lengua materna, resuelta a que no sea una lengua minorizada y a que sea la lengua en la que nuestros escolares aprendan a ver la vida.
Por lo referido es fácil deducir que pertenezco a la generación de mujeres víctimas de la gran estafa, se nos dijo que teníamos que ser independientes y profesionales para a continuación cargarnos también con las labores de nuestras madres y a la postre ver como nuestros hijos emigraban, igual que nuestras abuelas. De ahí que quiera cambiar las cosas y que milite en Podemos.

Motivación

En mi caso el motivo principal para pertenecer a Podemos y presentarme en esta candidatura es uno. Es, ni más ni menos, parar el proceso involucionista que estamos padeciendo.
Como una estafa tan colosal no es fácil de llevar a cabo en una democracia, el Gobierno está procediendo al vaciamiento de todos los contenidos constitucionales mediante leyes de inferior rango. Legislando por decreto ha desmontado todo lo que daba cierta veracidad al artículo primero de la Constitución, España ha dejado de ser un Estado social y democrático de derecho. Todas las normas de contenido social han sido diluidas por sucesivas reformas regresivas. En cuanto a nuestros derechos fundamentales, están siendo constantemente atacados y se está impidiendo que podamos obtener la tutela judicial efectiva de los mismos.
Lo que estamos viviendo es una involución en toda regla, y solo con nuestro proceder decidido a pararla podemos detener la deriva hacia un estado autoritario donde una minoría sea la propietaria de vidas y haciendas.
Esta es una situación de emergencia nacional. La seguridad, el patrimonio de la mayoría, los derechos de todos, van a ser cercenados y nos vamos a ver sumidos nuevamente en una sociedad caciquil, esencialmente injusta, ignorante y menesterosa.
Con un empobrecimiento generalizado y un retroceso de la educación que ya está en marcha, en un corto lapso de tiempo no seremos ya capaces de oponer ninguna resistencia a cualquier desposesión de las muchas que nos pr