Iñigo Eskubi Aduna

Iñigo Eskubi Aduna

Biografía

Inicié mi actividad política a los 14 años cuando unos amigos formamos un grupo anarquista en el colegio. Los frailes que lo regentaban me habían enseñado que existía la injusticia social y que no había que permanecer indiferente ante ella, sin embargo me hicieron ver que allí no había lugar para revolucionarios.

Al año siguiente pasé a la escuela pública e ingresé en la UJM (juventudes de la ORT – Organización Revolucionaria de Trabajadores). Era 1978 y participé en la campaña del Referéndum para la Constitución. Yo era partidario del no, sin embargo la posición de mi partido era favorable al sí. "Sí para avanzar" era nuestro eslogan. Poco a poco mi opinión fue amoldándose a la del partido. Desde entonces he reflexionado mucho sobre la dificultad y necesidad de mantener un equilibrio entre un pensamiento independiente y la lealtad y el compromiso que implica la pertenencia a un partido.

Tras disolverse la UJM ingresé en otro grupo maoísta: UCE (Unificación Comunista de España). Aquella experiencia duró un par de años, fue un auténtico fiasco y, aunque conocí gente muy válida en el camino, todavía no tengo claro de qué se trataba todo aquello.

Tenía entonces 21 años y había pasado del cristianismo al maoísmo pasando por el anarquismo.
A partir de entonces me dediqué a construir mi vida, terminé mis estudios en el conservatorio, me casé, tuvimos un hijo y he estado centrado en mi familia y mi actividad profesional como músico y docente.

Hasta que surgió PODEMOS

Motivación

Cuando uno observa las desigualdades e injusticias alrededor no puede evitar una sensación de desasosiego a pesar de que personalmente las cosas le puedan ir bien.

En mi caso esa sensación me ha hecho sentir solo, en medio de una sociedad conforme con la situación y reacia al cambio. Durante estos años he asistido al desmoronamiento de la izquierda, sobre todo a partir de la caída del muro de Berlín. ¿Cómo es posible, pensaba, que la caída de lo que habíamos denunciado como una dictadura acarreara el desprestigio de las ideas de justicia social?

En la búsqueda de una respuesta a esta pregunta he intentado indagar en las fuentes, en los revolucionarios americanos y franceses como Washington, Tocqueville o Bolívar y la respuesta siempre ha sido la misma: Democracia.

Según nos enseñan estos libertadores uno de los grandes riesgos de la democracia es que la riqueza y el poder se acumulen en unas pocas manos porque así surge una nueva aristocracia que vuelve a someter a la mayoría.

¿Cómo entonces transformar la sociedad cuando la mayoría quiere que las cosas sigan cómo están o, al menos, los disconformes son, somos, incapaces de hacer nada?

Con PODEMOS hay una oportunidad de cambio, por eso me uní, para ayudar en lo que pudiera, desde pegar carteles hasta presentar esta candidatura.

Creo que va a merecer la pena aun sin saber, como en el poema de Walt Whitman, cuál será nuestro destino. Si saldremos victoriosos o seremos totalmente derrotados y vencidos.