María Isabel Sánchez Martínez

María Isabel Sánchez Martínez

Biografía

Soy de Santa Pola, un pueblo pesquero del Mediterráneo. Apenas queda flota pesquera, gracias a las políticas aplicadas en la Unión Europea. Desde los 14 años estoy trabajando. Desde empleada de grandes almacenes, en Hostelería, y otros trabajos que me sirvieron para pagarme mis estudios. Me licencié en Derecho por la Universidad de Alicante y conseguí el acceso por mayores de 25 años. Ahora, tengo 56 años. He estado dedicada durante once años después de terminar mi carrera, al asesoramiento en Derecho de Familia, en Servicios Sociales del Municipio. En la actualidad, soy una de las personas afectadas por esta crisis financiera.

Motivación

Quiero contribuir a construir un nuevo edificio, contribuir a realizar la limpieza necesaria en todas las instituciones. Pienso que el país necesita un cambio profundo y creo estar preparada para ello.
Conozco a fondo el padecimiento de las personas más desvalidas y he conocido día tras día la merma de derechos a los ciudadanos que se ha hecho.
Conozco la política en Bienestar Social que se ha gestionado desde la Comunidad Autónoma. He realizado seguimientos de la Ley de Dependencia y de los obstáculos que desde allí han puesto para evitar que estas personas pudiesen ejercer sus derechos. Los derechos de la infancia, mal atendidos, yo diría que en abandono, la violencia de género y sus consecuencias, cómo ha enraizado en los jóvenes, con problemas desde los Institutos. Los problemas de Salud Mental como destrozan a las familias, y sin lugares donde puedan estar bien atendidos. No Hay Centros Públicos, si que los hay privados, tienes que ser muy rico para poder pagar estas atenciones. Las pequeñas y medianas empresas de mi pueblo, como han ido cerrando sus puertas por no poder seguir manteniendolas. Corrupción en las raíces de todas las administraciones. Necesitamos limpieza urgente, eliminar órganos innecesarios creados expresamente para dar trabajo a familiares de los políticos, gente haciendo cola diariamente para conseguir tickets de alimentos. Todo son injusticias. Por cierto, la Justicia hay que dotarla de recursos humanos y materiales.