Jorge Moruno

Jorge Moruno

Biografía

Madrileño de 31 años que adora a Barcelona y añora a Buenos Aires. Hijo de una madre argentina y de un padre granadino. "Saconia" es mi barrio, un lugar donde los poetas deambulan por sus rincones y los carteros se vuelven locos entre sus pasadizos y callejones. Licenciado en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Postgrado en Políticas Sociales y comunitarias cursado en el IGOP-UAB (Instituto de gobierno y políticas públicas adscrito a la Universidad Autónoma de Barcelona).

He colaborado con diversos medios de comunicación digitales como El Diagonal, La Directa, El Confidencial, El Diario, y Público, donde tengo un blog llamado “La revuelta de las neuronas”. Actualmente preparo un libro de próxima publicación en la editorial Akal, titulado "La fábrica del emprendedor. Trabajo, ideología, política." Combino mi investigación estudiando las transformaciones que vive el mundo del trabajo, mientras trabajo de lo que voy encontrando. Entre otras cosas, he sido teleoperador, informador turístico, reponedor, bloguero, administrativo, investigador o parado. En Podemos, he venido desarrollando tareas relacionadas con la producción de discurso y argumentario para las intervenciones en TV.

Motivación

Siempre me he preguntado el porqué de “lo que hay”, y por qué siempre parece que “lo que hay”, es la única posibilidad, lo único que puede llegar a haber. Todo se puede discutir y cuestionar, menos el marco que encuadra lo que se discute. La política empieza precisamente, cuando se desnaturaliza lo que se presenta como una relación natural. Esa es la fuerza de Podemos; distorsionar la realidad dada, irrumpir y nombrar lo que no tiene nombre, ayudando a crear un escenario de cambio político en favor de la mayoría social golpeada. Con el movimiento estudiantil, también desde los movimientos sociales, y ahora en Podemos, llevo más de una década estudiando, pensando y luchando, convencido de que la vida puede ser diferente a la realidad que padecemos. Esa es la motivación invariable que persiste en el tiempo. Como cantaba “La negra” Sosa, “lo que cambió ayer, tendrá que cambiar mañana, pero no cambia el amor.”