Carmen González Prieto

Carmen González Prieto

Biografía

Me llamo Carmen González Prieto y tengo 48 años. He vivido toda mi vida en L’Hospitalet de Llobregat donde he estudiado trabajado y emancipado. Mi infancia y juventud se fueron en el barrio de Bellvitge donde llegué en los años 70. Son muchos los cambios que hemos vivido en estas ciudades de la periferia de Barcelona, donde se asentó la emigración de la generación de nuestros padres. Después de cursar BUP y COU en el Instituto del barrio, llegó el momento de la facultad donde empecé filología que no terminé para acabar siendo técnico superior en imagen sonido.
Nunca en todo ese tiempo tuve interés por ningún tipo de movimiento social y viví siempre bastante al margen de las problemáticas del barrio o del tejido asociativo de la ciudad.
Con la vida laboral llegó la emancipación y la vida en pareja. Desde entonces hasta ahora vivo en el barri del centre del L’H.
Soy una de las múltiples víctimas de la crisis del 2008 y desde entonces perdí un trabajo en el que llevaba 20 años y tenía categoría de mando intermedio. Probé fortuna con una amiga, haciéndonos emprendedoras y creando nuestra propia empresa, pero las circunstancias no fueron nada generosas con nosotras.
En estos últimos años es cuando he entrado en conciencia de que había hecho muchas cosas pero que nunca me había preocupado de quién gestionaba nuestras vidas. Y eso fue un gran error que estoy intentando subsanar desde entonces.
QUEREMOS/PODEMOS VOLEM/PODEM

Motivación

Como he dicho en la biografía he vivido de pleno la actual crisis, donde lo hubiera perdido todo, no sólo el trabajo o la empresa, si no hubiera sido por la ayuda de mi familia.
Es mediocre por mi parte no haberme preocupado antes de qué estaban haciendo nuestros políticos y el gran capital con nuestras vidas. De hecho ahora me reprocho muchas veces haberles dado carta blanca durante tantos años, votando a izquierdas sí, convencida de que eran necesarias políticas sociales, pero sin preocuparme de qué estaban haciendo con mi voto.
Tengo que decir que me motiva la indignación. Pero no sólo por los que me ha tocado vivir a mí, sino por lo que estoy viendo que le pasa a la gente. He colaborado con alguna ONG como ABD con la que impartí un curso ocupacional a personas que por alguna razón estaba fuera del sistema o participé pequeñas iniciativas como el “Café pendiente” donde fui consciente del hambre oculta en los barrios. Por último, y por motivos muy personales, estoy en contacto con algún centro de discapacitados síquicos que viven con el temor de ser devueltos a sus casas por falta de presupuesto. Conoces historias desgarradoras y ya no podemos delegar nunca más, en el actual estamento político.

Vídeo

https://www.dropbox.com/s/nkkgnd7ia9gh5b9/carmen2.mp4?dl=0