Ingrid Navajas

Ingrid Navajas

Biografía

Nací en Murcia. Con nueve años comencé mis estudios de violín en el Conservatorio Superior de Música de Murcia, en una época en la que el Gobierno impulsaba la cultura y el arte; era la época de las orquestas, los festivales de música y los concursos. Muchos años y sacrificios después (incluida una lesión por las horas de estudio del violín), tuve que renunciar a mi sueño por la ausencia de posibilidades de vivir de la música en una sociedad donde la cultura pasa a un segundo plano porque cuesta mucho dinero mantenerla y el único rédito que aporta es el “espiritual” y de elevación cultural del pueblo. A los veinticinco comienzo mis estudios de Derecho impulsada por la ilusión de defender los derechos de la ciudadanía, en especial los derechos laborales. En la actualidad tengo dos títulos, numerosos cursos de especialización, muchas horas de estudio, dos pasantías en despachos de abogados, varias temporadas como miembro de orquestas, colaboro con la P.A.H. de Roquetas de Mar y me encuentro sin trabajo (aún no he tenido la oportunidad de trabajar) y con escasas posibilidades de salir de esa situación.

Motivación

Por mi propia experiencia personal, la de mi familia, mis amigos y los ciudadanos que cada día veo sufrir por la falta de recursos económicos, recortes sanitarios y en educación, desahucios, malnutrición infantil, etc.; en definitiva, por la pérdida de derechos en todos los ámbitos de la existencia, siento que tengo la responsabilidad de contribuir a cambiar la realidad socio-económica y política que vivimos, ya insostenible. Por ese motivo comencé a colaborar con la P.A.H. y me acerqué a Podemos. No quiero que el sacrificio de mi bisabuelo, alto cargo en Correos y despedido por colaborar económicamente con la huelga de Asturias de 1934, no haya servido para nada; no quiero que toda la lucha de nuestros padres, abuelos y bisabuelos para intentar conseguir cada vez una porción más de dignidad y derechos se pierda en la apatía de una sociedad desesperanzada y doblegada por el adoctrinamiento al que llevan años intentando someternos. Es la hora de decir BASTA; es la hora de cambiar y controlar nuestro futuro y el de nuestros hijos.