Maria Creu Guerrero Casamián

Maria Creu Guerrero Casamián

Biografía

Nacida en Figueras, provincia de Girona, el 6 de agosto de 1965. Licenciada en psicología por la Universidad de Barcelona y acabando, en la actualidad, la tesis doctoral.
He trabajado en diferentes áreas, pero todas relacionadas con el tema social, tanto a nivel clínico (trabajo con pacientes privados), como social (trabajo en Bienestar Social y Familia de la Generalitat de Cataluña) como lúdico (en el Girona Fútbol Club, perteneciendo al Consejo de Administración y trabajando como adjunta a dirección).
En la actualidad trabajo en el Ayuntamiento de Girona, en el área de Empresa y Ocupación, dentro del Servei Municipal d\’Ocupació.

Motivación

Estoy muy cansada de la corrupción política y de la impunidad de aquellos que se creen estar por encima del bien y del mal. Es necesario llevar a cabo un profundo cambio en la forma de gestionar los fondos públicos y el país en general y es necesario rendir cuentas constantemente a los ciudadanos. Creo que los políticos son gestores del día a día de nuestro país, pero el poder de decisión debe residir en la ciudadanía. Creo que debemos progresar, y modernizar nuestra democracia, en donde las consultas populares sean habituales, donde los ciudadanos puedan opinar y decidir sobre los temas que van a marcar sus vidas, ya que las grandes decisiones, las que a todos nos conciernen, no pueden ser aprobadas por unos pocos, que se erigen a si mismos como representantes absolutos del pueblo, sino que la voz del pueblo es la que debe ir guiando la ruta de nuestro país. Hay que apoyar a los empresarios y se tiene que acabar con la extorsión que sufren desde hace años por los políticos de turno (trabajo a cambio de unos peajes determinados que benefician al partido correspondiente, pero, en la mayoría de casos, al político personalmente). Hoy en día todo se vale, que nadie paga por lo que hace, los ciudadanos se resignan y ni se asombran cuando sale a la luz un nuevo caso de corrupción. No puede ser que seamos tan conformistas, que dejemos de luchar. Vamos a cambiar nuestro país para poder dejar a nuestros hijos un testigo digno de ser recogido para seguir con la carrera hacia el futuro.