María Irene Mateos Del Río

María Irene Mateos Del Río

Biografía

Nací en Zamora el 29 de marzo de 1978, por lo que coincidí con la democracia y por lo que ahora cuento con 36 primaveras.
Estudié la EGB, Bachillerato y COU en diferentes centros públicos: el colegio Arias Gonzalo y el IES Maestro Haedo.
Después, ingresé en la Facultad de Filología Hispánica de la Universidad de Salamanca, allí me licencié en 2001 en Filología Hispánica.
Siempre quise dedicarme a la enseñanza (en principio, quería impartir sólo literatura, ahora ya no), por lo que me puse a preparar oposiciones al Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria. Desde 2004 hasta 2008 trabajé como profesora interina en diferentes centros públicos (¡muchísimos!) de la Comunidad de Madrid. En 2008, por fin, aprobé mi plaza y desempeñé mis funciones en un instituto de Fuenlabrada, que recuerdo con muchísimo cariño: el IES Dolores Ibárruri (y sí, elegí el centro sin conocerlo, simplemente porque llevaba el nombre de “La Pasionaria”). En 2009 me casé pero estuve separada de mi marido un tiempo, porque él trabajaba en Zamora y yo en Madrid. En esta época comencé a estudiar Historia del Arte en la UNED (aún no he terminado, pero disfruto mucho estudiando).
En el curso 2011-2012, por fin, pude volver a Zamora y he trabajado en diversos centros: urbanos (IES Poeta Claudio Rodríguez e IES Universidad Laboral) y rurales (IES Tierra de Campos, en Villalpando e IES Cardenal Pardo de Tavera, de Toro).

Motivación

Hace unos días, preparando clases para 1º de Bachillerato, me asaltó este poema de Borges. Creo que por sí mismo, es un alegato sobre la necesidad de una militancia activa y democrática, que provoque el cambio.
Aunque decidas no votarme, léelo, merece la pena.
Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Los Justos, publicado en La Cifra (1981)
Jorge Luis Borges
Creo que justifica el propósito de Podemos: que nos devuelvan la paz y la alegría, que ha sido usurpada a los ciudadan@s.